Llanto, altares callejeros y humo
Hoy recuerdo aquella mañana en que un desconcertado bullicio se colaba por el espacio angosto entre la puerta y el […]
Hoy recuerdo aquella mañana en que un desconcertado bullicio se colaba por el espacio angosto entre la puerta y el […]
Es de barro y de maíz tostado el rostro de las horas que hemos andado. Y hay un ave posada