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Aventura urbana

Flores-humanas

En la selva de cemento
asoman flores humanas
por las ventanas, en las esquinas,
van en ramos
o solas
o heridas.

Algunas callan,
otras siembran soledades en palabras,
ululan poemas,
desgranan el polen del tiempo
con frases.

Me visto para salir
beso con mis ojos el pavimento.
Quiero encontrar bocas que rían
o que lloren sus pétalos.

Estamos vivos
aunque las calles
no sean de tierra.

Título del poema: “Aventura urbana”
Título del dibujo / twitt: “Flores humanas” (técnica mixta)
@mendezisabela

 

Lista de resultados obtenidos en la “Pesca ecológica”

A continuación, se muestra un listado de algunas de las cosas que fueron extraídas tras la “Pesca ecológica” realizada en el anterior post:  Serie de twitts.21 – Pesca ecológica

A los amigos tintiriteros les estaré agradecida de que sumen a este inventario, lo que hayan pescado en zonas similares.

Lista de algunas de las cosas pescadas en este lugar:

  • insomnios sinfónicos
  • sueños solistas
  • cuentos inacabados
  • conclusiones
  • versos rebeldes
  • rimas trashumantes (cambian según las mareas)
  • prosa sin prisa
  • suspiros ahogados
  • secretos sin dueño
  • aromas pretéritos
  • mundos flotantes
  • sombras que ríen
  • cánticos corales
  • sirenas soprano
  • heridas errabundas
  • angustias sin sombrero
  • lágrimas horizontales (de las que son expelidas de los ojos, como chorros)
  • remordimientos de chicle
  • racimos de carcajadas
  • silencios oculares
  • palabras sin idioma
  • vocales de arena
  • barcos de papel
  • segundos perdidos.
  • oraciones a un dios sin nombre
  • pausas de bolsillo
  • raíces sin vasija
  • miedos descalzos
  • deseos piel adentro

03/06/2012, Isabela Méndez
@mendezisabela

Soledad


Título del escrito: Una casa en el aire (Fotografía)
Pincelada de Isabela Méndez
@mendezisabela

 

Formas de entender un árbol

–     Detesto  los árboles altos, sus frutos quedan demasiado distantes de mis manos y cuando caen pueden hacer daño en la cabeza. Frutos suicidas, se estrellan contra la tierra y llenan todo de pulpa, ¡cuerpos dulces y necios desperdiciados!, así no se pueden vender, ni comer, solo sirven para ensuciar el suelo.
–     Los árboles tan grandes nos recuerdan lo minúsculos que somos y lo lejos que quedan algunos sueños de ser alcanzados por nosotros.
–     Creo que los árboles jirafa pueden tener amores con las nubes que vuelan bajo.
–     Esos árboles enormes deben tener la desdicha de avizorar primero que el resto, cuando una catástrofe se avecina.

….

Me quedé viendo la copa de aquel árbol, tras  haber trepado por la corteza de su tronco con mis pupilas. Vi que el sol estaba allí, era un  ojo de fuego,  cerca pasaba un ramillete de nubes como barbas etéreas que hacían del cielo un Polifemo. ¡Ese Polifemo miraba el planeta que yo habitaba!, y viví una aventura mitológica en cuestión de segundos. Quise abrir los brazos, me pareció que volaba, mi cuerpo se alargó, respiré profundamente. Cabalgué sobre la brisa, saboreé un banquete de quimeras en salsa. Vencí el oprobio con mi espada, toqué el laúd, miré por un catalejo cómo mi soledad era una isla que yo conquistaba y quise a cada una de sus olvidadas criaturas, sin ordenarles que cambiaran su lengua o sus trajes.

Amé a un semidiós llamado Silencio, hicimos el amor con los párpados, en una contienda de pestañas húmedas, al final hubo lágrimas sobre nuestras mejillas.

Silencio se esfumó, mi sexo palpitó en soledad,  tuve la certeza de que tenía el corazón entre las piernas. Un corazón tierno, puro, una boca que pronunciaba fluidos, una gruta hacia mis entrañas, y supe que estaba completa, que no había que buscar fuera, que solo había que encontrar, que celebrar el roce y las despedidas.

El canto de un grillo me hizo volver de mi viaje y posar de nuevo la mirada en los frutos. Pensé en mis anhelos, los que aún no había convertido en materia, me sentí alegre de seguir teniendo sueños de estatura imponente.

No sé si los lograré todos, pero sé que me hacen levantar la mirada, abrir los brazos, volar y tener la certeza de que respirar tiene sentido.

Título del relato: Formas de entender un árbol
Título del dibujo: Deseos (Tinta y acuarela sobre cartón) ©
@mendezisabela

 

Serie de twitts. 8- Piel de naranja (twitt desarrollado)

La discriminaban por tener toda la piel de naranja, rugosa y llena de manchas. Una pena ácida la desgajaba al no poder compartir su néctar.

Por las noches un peculiar fenómeno de pigmentación tornaba verdosa a la mujer y su soledad era de limón, soledad de mujer isla, solo visitada por el aire. Pero la tarde que se desbordó el río del pueblo, ella fue la única que salvó en su lomo el cocodrilo, sin reparar ni un segundo en las innumerables mujeres hermosas que gritaban pidiendo ayuda.

Las pieles de ambos reconocieron con alegría la similitud, y la áspera pareja flotó hasta encontrar un pedazo de tierra.

A lo lejos, el pueblo anegado, mostraba gente como boyas, de piel clara, inflada y tersa.

Título del relato: Piel de naranja (relato desarrollado a partir del twitt)
Título del dibujo: Piel de naranja (Técnica mixta) ©
Twitt, relato y dibujo de Isabela Méndez
@mendezisabela

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