El hombre que le temía a sus huellas

     Una vez existió un hombre que le temía a sus huellas. Pensaba que la suerte no le acompañaba y que en cualquier momento podía cometer algún error, por el cual, más tarde, siguiendo sus pasos, le atraparan. El hombre decidió quedarse estático, para así librarse del peligro de LA ACCIÓN y, en especial, de la posibilidad de dejar vestigio.

     Contrario a lo que él tramó, por causa de su inmovilidad echó raíces en aquel punto, para después enterarse de que las raíces son las huellas más poderosas. Huellas que primero se prolongan verticalmente y después hacia los lados.

     Mirado y admirado por todos, el Hombre-Árbol recibe cada año miles de ojos curiosos que, al marcharse, dejan a su alrededor un campo de huellas interminables.

Este relato con su dibujo,  fué publicado en la página 19 del  Nº 60-61, correspondiente a Septiembre-Octubre de 2008, de «La Gaceta del Jueves» de Paris. 

 Dibujo: Técnica mixta.
Título del dibujo y escrito: El hombre que le temía a sus huellas © ®
Dibujo y escrito por Isabela Méndez

7 comentarios para “El hombre que le temía a sus huellas”

  • […] “El hombre que le temía a sus huellas” fue publicado en la página 19 del Nº 60-61 de “La Gaceta del Jueves” de París (septiembre-octubre de 2008). También ha sido publicado en el blog de microliteratura “Sea breve, por favor” el día 18 de marzo de 2012.  Share this:Correo electrónicoImprimirLinkedInFacebookTwitterTumblrPinterestRedditMe gusta:Me gustaBe the first to like this. Esta entrada fue publicada el 18 julio 2012 en 7:49 pm y etiquetada con cuento, filosofía, Lenguaje, malabares de poesía y reflexión y publicado el Filosofía, Micorrelato, Pensamiento, Pensamiento creativo, poesía. Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través de este feed RSS 2.0 . « Festival Tiflollibre 2012. Tercera parte […]

  • avatar Valeria Marcon:

    ¡Me encanta tu relato! ¡Cuán importantes son las raíces en nuestra vida! Y las hojas que caen del árbol son nuestras experiencias ya maduras; las ramas ya están preparadas para los brotes verdes de aquellas que están por nacer. Un fuerte abrazo y miles de besos.

  • Mi querida Lucía me alegra mucho recibir tus letras, qué lindo poder compartir contigo mis creaciones. Gracias por tus palabras.
    Te comento sobre los derechos de autor. Suelo registrar en el Registro de la Propiedad Intelectual todos mis escritos, canciones y dibujos para protegerlos. También agrego el símbolo de copyright en cada publicación digital, y a demás hasta donde sé wordpress ampara legalmente los derechos de autor de sus bloggers.
    No sé qué mecanismos hay en Venezuela para estos asuntos, pero seguro existe algún lugar en el que puedas registrar tus creaciones.
    A partir de este Blog me han pedido escritos para recitales y actividades de crecimiento personal, desde distintos países. Ha sido para mí una gran alegría porque quiere decir que lo que hago llega a la gente e inspira.
    Siempre le explico a quien hace la petición que mis creaciones están protegidas y que si me consultan lo que quieren hacer con los textos o dibujos y me dan el crédito correspondiente, pueden usarlos.
    Ya me contarás qué averiguas.
    Besos y abrazos para ti, Vero y Dani

  • Maibe, que bello, y todo, la presentación de tu blog, el piano de letras…gracias por permitirnos disfrutarlo en digital…
    y como es eso de la autorización del copyright? dime
    creo que lo mejor esta saliendo por la web, asi que hay que estar actualizadas en las maneras de hacer valer nuestras creaciones. hurra por los cuentos breves, hurra por las letras y el espíritu españoles!

    GRACIAS PRECIOSA!

  • avatar Cayetana:

    Afrontar los miedos y asumir la responsabilidad de pasar a la acción. En caso de no hacerlo pueden suceder paradojas como la del cuento.

    Este hombre en su empeño por no dejar huella, por pasar inadvertido, consiguió justo lo contrario: echar corteza y raíces y ser mirado y admirado!

    El Hombre-Árbol que tanto temía a sus huellas, desde el dibujo, con su expresión de asombro y perplejidad, parece pedirnos a gritos una reflexión.

    Un cuento muy útil para los tiempos que corren. Estamos faltos de recetas como la de tu precioso cuento que nos empujen a la acción desde la reflexión más sincera. Al fin y a cabo el no actuar es estar ya actuando de alguna manera.

    Felicidades!

  • Esto me hace pensar, en que muchas veces creemos que la acción es lo que se ve -y lo que otros pueden ver-.
    El hombre árbol no contaba con la astucia de que lo único permanente es el cambio y, por lo tanto la acción. Aunque no se vea.

    Estupendo cuento Maibe.

  • Felicidades, es un relato genial!

Deja un comentario

Visita mi Web!
Imagen_web